Más de 38 millones de pesos anuales representan las pérdidas económicas por consumo de electricidad que no ha sido pagado en la Península de Atasta, una cifra que dimensiona el impacto de esta problemática, pues prácticamente la totalidad de los adeudos registrados en el municipio de Carmen se concentra en esta zona.
El reporte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), consultado en la Plataforma Nacional de Transparencia, también revela que Campeche acumula cerca de 77.7 millones de pesos en pérdidas por energía consumida y no pagada.
El problema no se limita a las afectaciones financieras. En la región, las diferencias entre habitantes y la empresa eléctrica han escalado en distintas ocasiones hasta convertirse en protestas y bloqueos carreteros relacionados con las condiciones del servicio.
A este escenario se suma el robo de infraestructura, particularmente de cableado utilizado para la distribución de electricidad, situación que ha provocado interrupciones del suministro en diversas comunidades.
Uno de los puntos donde se han registrado estos hechos es el Puente Zacatal, donde la sustracción de entre 600 y 800 metros de cable de cobre y alta tensión ha afectado el funcionamiento de la red eléctrica.
Los apagones derivados de estos robos han alcanzado a más de 20 mil usuarios de distintas localidades, lo que añade otra problemática a las dificultades que enfrenta la Península de Atasta en materia de suministro eléctrico.






