Tener una segunda nacionalidad será un impedimento para quienes busquen la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, luego de que el Congreso de Campeche aprobó la reforma constitucional que modifica los requisitos para ocupar estos cargos.
La nueva disposición obliga a quienes tengan otra nacionalidad a renunciar a ella antes de registrarse como candidatos y establece que, durante el ejercicio del cargo, tampoco podrán adquirir una nacionalidad distinta a la mexicana.
Campeche se sumó este jueves al proceso de aprobación de la reforma enviada por el Congreso de la Unión y se convirtió en la Legislatura número 24 en avalarla, dentro del procedimiento que requiere la participación de los congresos estatales para modificar la Constitución federal.
Las nuevas reglas comenzarán a aplicarse en el proceso electoral de 2028, por lo que no modificarán las condiciones de quienes actualmente ocupan la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La reforma provocó un enfrentamiento de posturas en el Congreso campechano, particularmente por sus efectos para los mexicanos que viven en otros países y que en algún momento pretendan regresar a México para competir por un cargo de elección popular.
Diputados de Movimiento Ciudadano y del PAN cuestionaron las implicaciones de la medida para los migrantes mexicanos, mientras legisladores de Morena defendieron que los cargos deben ser ocupados por mexicanos y señalaron que la reforma busca cerrar la posibilidad de influencia de gobiernos extranjeros en decisiones políticas y electorales del país.






