De los 43 médicos tradicionales que llegó a reunir el extinto Consejo Local de Médicos Indígenas de Los Chenes (Colmich), actualmente solo quedan dos o tres practicantes en comunidades rurales de la región, una situación que pone en riesgo la continuidad de este conocimiento ancestral maya.
Federico Castillo Nieves, uno de los pocos médicos tradicionales que aún ejercen en Los Chenes, advirtió que si los gobiernos de los tres niveles no impulsan acciones para rescatar y preservar esta práctica, en aproximadamente una década podría desaparecer la medicina tradicional en la región.
Explicó que el Colmich, que dejó de funcionar como agrupación hace más de diez años, llegó a reunir durante su etapa de mayor actividad, en la década de 1990 y los primeros años del siglo XXI, a quiroprácticos, parteras, curanderos y hierbateros.
Sin embargo, la mayoría de quienes integraban esa organización eran adultos mayores y con el paso de los años fallecieron, mientras que sus descendientes no mostraron interés en aprender los conocimientos que sus antepasados utilizaban para atender distintos padecimientos. Actualmente, Castillo Nieves mantiene un consultorio en el antiguo edificio del Colmich.
El médico indígena señaló que otro factor que ha reducido el uso de estas prácticas es el rechazo de las nuevas generaciones, algunas de las cuales relacionan la medicina tradicional con la brujería, pese a que diversos conocimientos sobre plantas medicinales también han sido utilizados como base para desarrollar medicamentos mediante procesos de laboratorio.
Castillo Nieves consideró necesario despertar el interés de los jóvenes por la herbolaria y los métodos tradicionales de curación, al señalar que su desaparición representaría la pérdida de un conocimiento transmitido durante generaciones. Aunque reconoció que el proceso de extinción sería gradual, insistió en que requiere acciones de preservación antes de que queden pocos o ningún practicante en las comunidades mayas de Los Chenes.






