En Hopelchén, la Profepa clausuró una empresa distribuidora de agroquímicos luego de constatar que habían disminuido considerablemente los residuos peligrosos que fueron asegurados durante una inspección en mayo, sin que la compañía acreditara qué ocurrió con los materiales.
La revisión del 9 de septiembre permitió confirmar que ya no estaba la misma cantidad de plaguicidas dañados, caducos o rotos detectados y asegurados el 22 de mayo de 2026. Ante los inspectores, la empresa no presentó documentación sobre su destino, tratamiento, aprovechamiento o disposición final.
Por estos hechos, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente presentó una querella por depositaría infiel, equiparada al abuso de confianza, además de los delitos que pudieran resultar en perjuicio de la Administración Pública Federal. La presentación de la querella forma parte del procedimiento y no implica una sentencia.
El establecimiento, denominado Distribuidora de Agroquímicos del Sureste de la República, tampoco acreditó el cumplimiento de diversas obligaciones ambientales. La Profepa detectó que carecía de registro ante la Semarnat, bitácoras y manifiestos para documentar el manejo de residuos, Cédula de Operación Anual y seguro ambiental vigente.
Además, la empresa no contaba con un área destinada al almacenamiento de residuos peligrosos y los materiales no estaban debidamente envasados, etiquetados ni identificados.
La clausura total temporal fue aplicada debido a que la compañía incumplió medidas de urgente aplicación, seguridad y correctivas ordenadas previamente, además de no comparecer dentro del procedimiento administrativo.
Los sellos fueron colocados durante la diligencia del 9 de septiembre. La clausura permanecerá vigente hasta que la empresa acredite el cumplimiento de las disposiciones ambientales y las medidas correctivas establecidas por la autoridad, además de cubrir la multa correspondiente.






