Las diferencias dentro de Morena en Campeche escalaron hasta las instancias nacionales del partido. El exdiputado local Roberto Reyes Jiménez denunció al dirigente estatal, Erick Reyes León, por presuntos abusos de poder, irregularidades laborales y prácticas que, asegura, han debilitado la vida interna del partido.
En el escrito, recibido por el Comité Ejecutivo Nacional el pasado 4 de agosto, acusa que algunos integrantes de la dirigencia habrían sido obligados a devolver hasta la mitad de su salario en efectivo, mientras otros secretarios estatales permanecerían sin recibir remuneración.
El señalamiento también alcanza el ambiente laboral. Reyes Jiménez refiere presuntos actos de violencia, presiones y amenazas contra trabajadores, además de posibles casos de misoginia y violencia de género contra mujeres integrantes de la estructura estatal.
Pero el reclamo no se limita al manejo interno. El exlegislador advierte una creciente división política en Morena Campeche, reflejada, entre otros hechos, en la salida de dos diputadas de la bancada y en los desencuentros entre legisladores y la dirigencia estatal.
Ante este escenario, solicitó al CEN y a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia investigar los señalamientos, deslindar responsabilidades y abrir un proceso de diálogo para intentar recomponer la organización del partido en el estado.
La denuncia pone sobre la mesa no solo posibles irregularidades administrativas y laborales, sino también las fracturas políticas que Morena arrastra en Campeche y que ahora deberán ser revisadas por sus propias instancias nacionales.






