Al menos 50 viviendas del Centro Histórico de Campeche presentan algún grado de riesgo, mientras las autoridades enfrentan dificultades para localizar a sus propietarios o conseguir que intervengan los inmuebles antes de que el deterioro avance.
La delegada del INAH, Adriana Velázquez Morlet, señaló que el problema se complica porque muchas de estas casas están deshabitadas y son propiedad de particulares. Aunque Protección Civil identifica los puntos de riesgo, el Instituto no puede ingresar libremente a los predios para realizar acciones de conservación.
El Centro Histórico cuenta con alrededor de 300 inmuebles catalogados, aunque la cifra podría ser mayor. Ante el deterioro, el INAH y el Ayuntamiento buscan ubicar a los dueños y exhortarlos a realizar reparaciones, con resultados distintos: algunos colaboran, otros argumentan falta de recursos y algunos más se niegan a intervenir sus propiedades.
La funcionaria advirtió que el INAH no puede disponer de una vivienda privada aun cuando represente un riesgo para el patrimonio o la población. En los casos donde los propietarios se niegan a actuar, el Instituto ha recurrido a procedimientos legales para exigir la conservación de los inmuebles.
Velázquez Morlet consideró que la expropiación podría ser una alternativa en los casos más complejos, aunque implicaría que el Gobierno pagara por las propiedades. Antes de llegar a esa medida, planteó agotar la localización de los dueños y la búsqueda de acuerdos.
La delegada sostuvo que el deterioro del patrimonio no puede atenderse de manera aislada y planteó la necesidad de un plan de gestión que involucre al INAH, Ayuntamiento, Gobierno estatal, propietarios y UNESCO, para evitar que más viviendas históricas lleguen a condiciones de riesgo.






