Derrames, sobreproducción y caída de precios elevan riesgos petroleros en Campeche con impacto nacional

Campeche inicia 2026 con un escenario petrolero de alta presión: actividad extractiva continua, sobreproducción prevista a nivel nacional y una tendencia a la baja en los precios internacionales del crudo, factores que analistas advierten podrían tensionar las operaciones de Pemex y aumentar riesgos ambientales en el Golfo de México.

Los antecedentes recientes refuerzan estas alertas. Entre 2023 y 2025, estudios académicos y monitoreos satelitales identificaron derrames que, en conjunto, superaron los 800 kilómetros cuadrados en la Sonda de Campeche, con eventos prolongados y manchas recurrentes asociadas a plataformas y ductos con décadas de operación.

Investigaciones publicadas en 2025 revelan que hasta 60% de los derrames no se reportan oficialmente, y que más de 2 mil incidentes fueron detectados vía satélite entre 2018 y 2024. Organizaciones civiles y pescadores sostienen que esta falta de registro dificulta la atención oportuna y la reparación de daños.

Las afectaciones acumuladas alcanzan manglares, arrecifes y fondos marinos, además de impactar la pesca ribereña, el turismo y la salud comunitaria. En localidades costeras como Isla Aguada persisten denuncias por redes contaminadas, pérdida de especies y respuestas tardías frente a los eventos.

En este contexto, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales firmaron un convenio para fortalecer la atención de emergencias por derrames en aguas de Campeche, con énfasis en la zona marítima de Ciudad del Carmen, una de las más expuestas por la concentración de infraestructura petrolera.

El acuerdo contempla la actualización del Análisis de Beneficio Ambiental Neto (ABAN), en coordinación con la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, así como mapas de áreas sensibles y simulaciones de escenarios, bajo el principio de que cada minuto de respuesta influye en los daños económicos, sociales y ambientales.

Mientras tanto, colectivos del Golfo de México mantienen en 2026 la exigencia de reuniones con autoridades federales, al considerar que los derrames responden a infraestructura obsoleta y falta de mantenimiento. Reclaman prevención efectiva, reparación del daño y una modernización urgente del sistema petrolero, para frenar la recurrencia de estos eventos.

 

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Redacción
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