La extracción de material pétreo en una zona de selva del municipio de Campeche fue suspendida por autoridades federales tras detectarse afectaciones ambientales en un predio forestal donde no se acreditaron los permisos requeridos para el cambio de uso de suelo.
La intervención se derivó de una denuncia ciudadana que alertó sobre trabajos no forestales en el predio conocido como Boxol, lo que motivó una inspección por parte de personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a inicios de diciembre.
Durante la revisión en campo, los inspectores confirmaron la operación de un banco de extracción en una superficie aproximada de 8.6 hectáreas de selva mediana caducifolia, un ecosistema considerado de relevancia ambiental en la región.
Ante la evidencia recabada, la autoridad federal ordenó la clausura total temporal de las actividades y aseguró de manera precautoria una excavadora utilizada para la extracción, con el objetivo de evitar la continuación del daño ambiental.
En el procedimiento, se constató que las actividades realizadas requerían autorización federal en materia de cambio de uso de suelo forestal, misma que no fue presentada durante la diligencia, pese a tratarse de un requisito indispensable establecido en la legislación ambiental.
La empresa señalada, Construcciones Ospover S.A., exhibió una autorización de carácter estatal emitida por la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambio Climático y Energía (Semabicce) del gobierno de Campeche, documento que será evaluado dentro del proceso administrativo en curso.
La Profepa informó que continuará atendiendo reportes ciudadanos y realizando acciones de vigilancia para garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental, particularmente en zonas forestales donde las actividades extractivas representan un riesgo para los ecosistemas locales.






