Asociaciones civiles y distintos movimientos pro vida protestarán contra la legalización del aborto en Campeche, al exigir a la Gobernadora Layda Sansores vetar la ley aprobada por el Congreso del Estado, en lo que catalogaron como un “madruguete legislativo”.
A las afueras de la legislatura local, la presidenta de “Más vida, más familia”, Nictehá Aguilera, llamó “asesinos” a los legisladores y a la titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Campeche, Ligia Rodríguez al ser una de las impulsoras de esta modificación a la ley.
En entrevista, enfatizó “la gobernadora, en su cancha, tiene la facultad de vetar, y también es un llamado a los ciudadanos para que visiten a los diputados y les hagan sentir que lo que hicieron fue a espaldas del pueblo, y que, por supuesto, si la gobernadora no veta la ley, esto será un atentado contra los campechanos y los niños”.
Advirtió que abogados constitucionalistas presentarán recursos legales para echar abajo la interrupción legal del embarazo en Campeche.
A pesar de que la sesión del Congreso fue reservada y, por tanto, no se ha informado oficialmente el sentido de la votación de cada legislador presente, Nictehá Aguilera amenazó con el costo político que tendrá para los diputados haber votado a favor de esta ley.
Serán distintos los grupos religiosos y movimientos civiles pro vida que se unirán en la marcha de este miércoles y en las acciones legales que emprenderán contra la despenalización del aborto, al considerarlo un crimen. Entre ellos, el movimiento “40 días por la vida en Campeche”, que a partir del 5 de marzo iniciará rezos en defensa de la vida.
Mientras tanto, colectivas feministas celebraron el derecho a que las mujeres puedan decidir sobre su cuerpo, mientras que los grupos pro vida a través de redes sociales aseguran que es momento de alzar la voz en una batalla espiritual y cultural.






