Una paro nacional con bloqueos en carreteras y puertos internacionales se realizará el próximo 30 de septiembre para exigir atención a diversos conflictos que afectan al campo mexicano, entre ellos la disputa por alrededor de 500 hectáreas en Hopelchén, Campeche.
Eraclio Rodríguez Gómez, líder nacional para el rescate del campo mexicano, informó que las protestas se extenderán por distintas regiones del país y contemplan acciones de presión para demandar respuestas de las autoridades ante problemas relacionados con la tenencia de la tierra y las comunidades originarias.
Dentro de las principales demandas se encuentra el conflicto en Campeche, donde productores y comunidades mayas cuestionan la ocupación de terrenos por parte de menonitas. El dirigente señaló que esta situación se suma a otros casos registrados en comunidades indígenas de Campeche y Chiapas.
Rodríguez Gómez sostuvo que uno de los problemas centrales es que pueblos originarios han perdido el control de tierras mediante operaciones de compraventa que, desde su perspectiva, vulneran sus derechos territoriales. Como respaldo, citó el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
También cuestionó que el proceso relacionado con los terrenos de Hopelchén permanezca en manos de autoridades judiciales estatales, pues afirmó que se trata de terrenos nacionales y, por ello, correspondería a instancias federales conocer del caso.
El dirigente aseguró que ya se han planteado acuerdos con funcionarios del gobierno estatal, pero hasta ahora no se ha concretado el cambio de competencia que demandan las organizaciones campesinas.
Ante la falta de avances, advirtió que el movimiento del 30 de septiembre buscará colocar estos conflictos en la agenda nacional y presionar a las autoridades para que intervengan en los casos denunciados por productores y comunidades indígenas.






