El maaya t’aan, una de las principales expresiones culturales de la Península de Yucatán, enfrenta un acelerado proceso de disminución en Campeche. De mantenerse la tendencia actual, para 2030 el estado acumularía una pérdida superior a 17 mil hablantes de lengua maya en un periodo de 15 años.
Datos de los Censos de Población y Vivienda, analizados con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), indican que en la última década Campeche ha perdido aproximadamente 11 mil 942 hablantes de maya. Las proyecciones advierten que, si no se revierte esta tendencia, en los próximos cinco años desaparecerían otros 5 mil 256, reflejo de la escasa transmisión del idioma entre las nuevas generaciones.
En 2015, la entidad registraba 76 mil 826 personas hablantes de maya, mientras que para 2020 la cifra descendió a 70 mil 603, una reducción de 6 mil 223 personas, equivalente al 8.1 por ciento. Con base en esa tendencia, actualmente se estima que la población maya hablante ronda las 64 mil 884 personas.
La disminución del idioma está estrechamente ligada al relevo generacional. La mayor parte de quienes aún conservan el maaya t’aan son adultos mayores, mientras que el grupo de niñas, niños y adolescentes hablantes es cada vez menor, lo que evidencia que la lengua ya no se transmite con la misma fuerza dentro de las familias.
Aunque el maya continúa siendo la lengua indígena predominante en los 13 municipios de Campeche, con mayor presencia en Hopelchén, Calkiní y Hecelchakán, su permanencia enfrenta un escenario complejo. Ocho de cada diez personas que hablan una lengua indígena en el estado utilizan el maaya t’aan.
Considerada la segunda lengua indígena con más hablantes en México, solo después del náhuatl, el maaya t’aan representa uno de los principales patrimonios culturales del país. Sin estrategias que fortalezcan su enseñanza y transmisión entre las nuevas generaciones, el riesgo de que continúe perdiendo hablantes se mantiene latente.






