La captura ilegal de pulpo maya continúa como uno de los principales retos para las autoridades pesqueras, debido a la operación de grupos que extraen y comercializan la especie sin contar con permisos ni respetar las medidas establecidas para su aprovechamiento sustentable.
El titular de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), Rigoberto Salgado Vázquez, informó que mantienen operativos en coordinación con la Secretaría de Marina y autoridades de los tres niveles de gobierno para detectar y sancionar actividades relacionadas con la pesca furtiva.
A través de los Comités de Inspección y Vigilancia, la dependencia realiza aseguramientos de equipos y productos vinculados con prácticas prohibidas, no solo de pulpo maya, sino también de especies como pepino de mar y algunas variedades de caracol con alta demanda comercial en el Golfo de México.
Sin embargo, el funcionario reconoció que las acciones de combate enfrentan obstáculos legales, debido a que el marco normativo presenta limitaciones para proceder contra quienes transportan o almacenan productos obtenidos de manera irregular, situación que facilita que algunos infractores evadan sanciones.
La problemática se concentra principalmente en la Península de Yucatán, donde se han identificado redes que trasladan producto obtenido ilegalmente entre entidades como Yucatán, Campeche y Quintana Roo. A ello se suma la falta de personal, equipo y recursos suficientes para mantener vigilancia constante en el extenso litoral del Golfo.
Recientemente, un operativo en Seybaplaya evidenció las dificultades que enfrentan las autoridades. Un grupo de pescadores bloqueó el paso de un convoy de la Marina y Conapesca para recuperar un compresor utilizado en actividades de buceo prohibidas para la captura de pulpo, luego de que fuera asegurado durante una inspección.






