Un conjunto de 19 urnas funerarias recuperadas en Campeche es actualmente analizado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tras su localización durante trabajos de salvamento arqueológico relacionados con la construcción del Tren Maya.
El hallazgo se registró en el sitio de Cansacbé, dentro del tramo 2 del proyecto, donde arqueólogos identificaron piezas cerámicas de gran tamaño que, por sus características, apuntaban a un posible uso funerario.
Hasta ahora, tres de estas urnas han sido abiertas, confirmando que eran utilizadas en rituales mortuorios. En su interior se han encontrado restos humanos, principalmente de infantes, acompañados de objetos ceremoniales.
Uno de los casos más relevantes corresponde a un niño de aproximadamente tres años, cuyos restos estaban junto a un cajete intencionalmente fracturado y el cráneo de una persona adulta, lo que podría indicar vínculos simbólicos con ancestros.
En otros dos recipientes se localizaron restos de menores de entre 18 meses y cinco años, también asociados con piezas cerámicas utilizadas en prácticas rituales, lo que refuerza la hipótesis de entierros infantiles con significado ceremonial.
Las condiciones de los restos son delicadas debido a la fragmentación, erosión y acumulación de sedimentos, por lo que los especialistas continúan con estudios detallados para su conservación y análisis.






