La disputa entre agrupaciones de transporte en Campeche escaló a una protesta frente al Palacio de Gobierno, donde integrantes de la cooperativa “Jacinto Canek” solicitaron la intervención de las autoridades para destrabar un conflicto que, aseguran, mantiene detenida parte de su operación.
El problema se detonó tras la retención de una de sus unidades en el malecón de la capital, presuntamente por miembros de la organización “Thu Tiip’i kin”, quienes acusaron a sus conductores de ofrecer un servicio fuera del marco permitido. Desde entonces, la unidad permanece sin ser liberada, lo que ha generado inconformidad entre los socios.
Durante una reunión con funcionarios estatales, los manifestantes fueron informados de que su situación está sujeta a un proceso de revisión administrativa, ya que actualmente cuentan con autorización federal únicamente para servicios turísticos, lo que restringe el traslado regular de pasajeros entre municipios.
A la par del diferendo entre cooperativas, los hechos ocurridos derivaron en la intervención de la Fiscalía General del Estado, donde se abrió una investigación por posibles agresiones entre los involucrados, lo que ha añadido un componente legal al conflicto.
Los transportistas advirtieron que la falta de una resolución inmediata impacta en la economía de al menos 35 familias de Calkiní que dependen de esta actividad. También señalaron inconsistencias en la aplicación de la normativa, al considerar que otras unidades operan en condiciones similares sin ser sancionadas.
Aunque reconocieron que aún no cumplen con todos los requisitos para ofrecer formalmente el servicio de pasajeros, afirmaron que han iniciado trámites desde meses atrás para regularizar su situación. En ese contexto, indicaron que permanecerán a la espera de una respuesta oficial que les permita retomar sus actividades sin confrontaciones.






