Hasta tres meses de retraso en el pago de salarios denunciaron trabajadores de la empresa Marinsa, filial del corporativo CEMZA, quienes señalaron que los adeudos persisten pese a que la compañía mantiene contratos activos tanto en México como en otros países de América. La situación, indicaron de manera anónima, afecta a personal que labora en embarcaciones y a empleados que desempeñan funciones en tierra.
De acuerdo con los testimonios, la empresa ha explicado los atrasos argumentando que los recursos para cubrir la nómina aún no han sido liberados. Sin embargo, los trabajadores consideran poco convincente esa versión, pues aseguran que las operaciones de la compañía continúan en marcha y que incluso mantiene participación en proyectos internacionales.
Entre las embarcaciones mencionadas por los inconformes se encuentran el “Lagunero” y el “Puerto Real”, que actualmente desarrollan trabajos en Brasil en proyectos relacionados con la petrolera Petrobras. Pese a ello, señalaron que dentro del corporativo se habría transmitido que el pago de la nómina no figura entre las prioridades inmediatas de la empresa.
Los denunciantes también señalaron presuntas prácticas administrativas que, afirman, afectan la estabilidad laboral del personal. Indicaron que la empresa cambia de razón social con frecuencia, lo que dificulta que los trabajadores acumulen antigüedad y complica los procesos de liquidación en caso de despido.
Además de los retrasos, algunos empleados reportaron que los pagos se realizan de forma parcial mediante depósitos esporádicos, lo que apenas permite cubrir gastos básicos. La tripulación del barco procesador de lodos “Bateleyr” y de otras unidades operativas aseguró que continúa trabajando bajo presión económica debido a la falta de ingresos completos.
La denuncia ocurre además en un contexto de investigaciones federales relacionadas con el corporativo. Autoridades han indagado posibles irregularidades como lavado de dinero, evasión fiscal y comercialización ilegal de combustibles, mientras la Fiscalía General de la República mantiene abiertas carpetas de investigación por operaciones financieras inusuales.
En 2023, la Unidad de Inteligencia Financiera llegó a bloquear cuentas bancarias del grupo empresarial como parte de esas indagatorias, aunque algunas fueron liberadas posteriormente mediante resoluciones judiciales. Ante este panorama, los trabajadores solicitaron la intervención de autoridades laborales para revisar el cumplimiento de sus derechos y esclarecer la situación de los pagos pendientes.






