Alrededor de mil hectáreas del territorio de Campeche presentan condiciones favorables para la proliferación de la langosta centroamericana, lo que ha encendido las alertas entre autoridades y productores ante el riesgo de afectaciones a la actividad agrícola.
La mayor preocupación se concentra en el municipio de Carmen, donde la extensión de tierras cultivadas y los factores climáticos crean un escenario propicio para la reproducción de la plaga, conocida por su capacidad de desplazarse en grandes grupos y consumir cultivos a su paso.
Entre las siembras vulnerables se encuentran principalmente granos, caña de azúcar y plantaciones frutales, que funcionan como fuente de alimento para el insecto. Estas actividades representan una parte importante de la economía rural, por lo que un brote tendría repercusiones directas en la producción y el ingreso de las familias campesinas.
Las estimaciones advierten que, si la langosta se dispersa, la superficie expuesta podría multiplicarse y alcanzar más de un millón de hectáreas en distintos municipios. Después de Carmen, los focos de mayor riesgo se ubican en Candelaria y Palizada, debido a su amplia actividad agrícola.
También se mantienen bajo vigilancia regiones como Champotón, Calkíni, Tenabo, Escárcega, Hecelchakán y Hopelchén, donde se han reforzado las acciones de monitoreo.
Las autoridades fitosanitarias exhortaron a los agricultores a mantenerse atentos y reportar cualquier indicio de enjambres o presencia inusual del insecto, con el fin de activar medidas de control oportunas y evitar pérdidas en la cosecha.






