Legisladores de distintas fuerzas políticas advirtieron que una eventual Reforma Electoral debe construirse con consenso y sin favorecer a un solo partido, ya que podría alterar el equilibrio democrático en los congresos. Coincidieron en que cualquier modificación al sistema debe priorizar la representación plural y la competencia equitativa.
El diputado de Movimiento Ciudadano, Paul Arce Ontiveros, señaló que los cambios serían bien recibidos únicamente si fortalecen la vida democrática. En ese sentido, expresó reservas ante propuestas que reduzcan espacios de representación o recursos a los partidos, al considerar que podrían limitar la participación política.
El legislador planteó que la disminución de curules podría discutirse como medida de austeridad, siempre que no afecte la pluralidad en los órganos legislativos. También subrayó la necesidad de revisar con detalle el financiamiento público, debido a que su reducción podría impactar la capacidad operativa de las fuerzas políticas, especialmente las minoritarias.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo de repetir escenarios de sobrerrepresentación como los registrados anteriormente por Morena, lo que —dijo— puede debilitar los contrapesos y concentrar decisiones en una sola fuerza política.
En la misma línea, Jhosué Rodríguez Golib, del Partido Acción Nacional, y Fernando Laisequilla del Valle, del Partido Verde Ecologista de México, insistieron en que la iniciativa requiere un análisis profundo. Consideraron que, de no establecerse límites claros, podría facilitar una permanencia prolongada del partido mayoritario en el poder.
Los legisladores coincidieron en que la clave de cualquier reforma debe ser garantizar condiciones justas para todas las fuerzas políticas y evitar distorsiones en la representación popular, tanto en los congresos locales como en el ámbito federal.






