Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia alertaron sobre presuntas afectaciones al patrimonio arqueológico en Campeche derivadas de intervenciones asociadas al proyecto del Tren Maya, particularmente en zonas donde vestigios prehispánicos habrían sido desmontados y trasladados para la creación de nuevos espacios.
Durante un seminario académico sobre patrimonio cultural, especialistas señalaron el caso del parque K’awill, en Xpuhil, y de una estructura edificada cerca de Escárcega, donde —según expusieron— piezas arqueológicas habrían sido retiradas de su contexto original para integrarse a proyectos turísticos o recreativos, lo que modificaría su valor histórico.
El arqueólogo Fernando Cortés de Brasdefer sostuvo que parte de estas intervenciones implicaron reconstrucciones con materiales modernos que imitan formas prehispánicas, lo que, desde su perspectiva, genera confusión entre estructuras originales y recreaciones contemporáneas. Añadió que información obtenida de personas involucradas en los trabajos sugiere que sólo algunas de las edificaciones conservarían elementos auténticos.
En el mismo encuentro, la investigadora Noemí Castillo expresó preocupación por el impacto de estas acciones en la conservación del patrimonio campechano, al considerar que la reubicación de monumentos fuera de su entorno arqueológico afecta la interpretación histórica de los sitios y su contexto cultural.
Los participantes también advirtieron sobre prácticas constructivas en tramos del proyecto ferroviario dentro del estado, donde, afirmaron, no siempre se habrían atendido recomendaciones de especialistas para reducir daños a zonas con vestigios arqueológicos.
Al cierre de la mesa, el antropólogo Bolfy Cottom subrayó la importancia de revisar las decisiones institucionales relacionadas con la protección del patrimonio en Campeche, ante el riesgo de que estas intervenciones sienten precedentes sobre el manejo de monumentos arqueológicos en la entidad y en la región sureste.






