La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, y el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, protagonizaron un nuevo episodio de confrontación pública tras una serie de declaraciones cruzadas sobre la división de poderes y la situación interna del partido gobernante.
Durante su programa semanal, la mandataria estatal acusó al legislador de inmiscuirse en asuntos que corresponden al ámbito del Ejecutivo campechano y lo señaló de respaldar políticamente al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, frente a posibles acciones legales en su contra. También sostuvo que el diputado debería enfocarse en sus responsabilidades dentro del Poder Legislativo federal.
En respuesta, desde la Ciudad de México, Monreal Ávila evitó profundizar en el diferendo y afirmó que no contribuirá a escalar disputas internas dentro de Morena. Consideró que el movimiento enfrenta suficientes tensiones y que abrir nuevos frentes sólo debilitaría la cohesión política, por lo que llamó a privilegiar la prudencia.
La gobernadora insistió en que la exigencia de respeto institucional debe ser mutua entre los distintos poderes y defendió el rumbo de su administración estatal. En sus declaraciones también aludió a actores políticos locales y a ex contendientes electorales, a quienes acusó de intentar desacreditar su gestión sin afectar, dijo, la estabilidad en Campeche.
Ante cuestionamientos de medios, el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados reiteró su respeto hacia la mandataria y expresó su deseo de que prevalezca la conciliación. Señaló que el partido requiere unidad ante la competencia interna por candidaturas y cargos públicos rumbo a próximos procesos electorales.
El intercambio ocurre en un contexto de reacomodos dentro de Morena, donde distintas corrientes buscan posicionarse en el escenario nacional y estatal. Analistas advierten que estos desencuentros reflejan las tensiones propias de un partido en expansión, cuyo principal desafío es mantener la disciplina interna sin trasladar los conflictos a la esfera pública.






