Más de 160 quejas exhiben fallas recurrentes en detenciones policiales en Campeche

Un total de 161 quejas formales por presuntas violaciones a derechos humanos fueron presentadas durante el último año contra corporaciones de seguridad en Campeche, una cifra que refleja problemas persistentes en la manera en que se ejecutan las detenciones en la entidad.

De acuerdo con registros de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Campeche, las inconformidades señalan principalmente detenciones arbitrarias, uso indebido de la fuerza y omisiones en el procedimiento legal, prácticas que se repiten tanto en acciones preventivas como en intervenciones ministeriales.

Las dependencias con mayor número de señalamientos fueron la Secretaría de Protección y Seguridad Ciudadana y la Fiscalía General del Estado, las cuales encabezaron la lista de instituciones denunciadas a lo largo de 2025, superando a cualquier otra área de la administración pública estatal.

Especialistas en derechos humanos advierten que el problema no radica en la ausencia de normas, sino en su aplicación. En Campeche existe un protocolo de detención alineado a la legislación nacional que obliga a los agentes a identificarse, informar los motivos del arresto y garantizar un trato digno desde el primer contacto con la persona asegurada.

Sin embargo, organizaciones civiles sostienen que estos lineamientos suelen ignorarse, sobre todo en contextos de conflicto o durante intervenciones con personas en estado de ebriedad, lo que incrementa el riesgo de abusos y detenciones fuera del marco legal.

El activista Rodrigo Nick Castillo, del colectivo ConSentido, ha señalado que si bien se han anunciado avances en capacitación policial, estos procesos son lentos y no siempre se traducen en cambios visibles para la ciudadanía, que continúa reportando prácticas irregulares.

Además, la omisión en el registro de detenciones ante plataformas oficiales como el Registro Nacional de Detenciones debilita la rendición de cuentas. Para defensores de derechos humanos, mientras los protocolos sigan sin cumplirse de forma sistemática, la desconfianza hacia las instituciones de seguridad continuará profundizándose en Campeche.

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Redacción
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